Saltar al contenido
Actuem pels drets humans a tot el món
Buscar

Sudan

Información extraída de nuestro Informe 2017/18

Las fuerzas de seguridad sometían a detención arbitraria, reclusión y otros abusos a integrantes de partidos de la oposición, defensores y defensoras de los derechos humanos, estudiantes y personas que ejercían el activismo político. Se restringía arbitrariamente el derecho a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica. La situación humanitaria y de seguridad en los estados de Darfur, Nilo Azul y Kordofán del Sur seguía siendo desesperada, y las violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos eran generalizadas.

En enero, el gobierno de Estados Unidos levantó parcialmente las sanciones económicas impuestas a Sudán desde 1997, lo que incluyó el desbloqueo de activos y de las operaciones bancarias, comerciales y de inversión. El gobierno de Estados Unidos acordó levantar todas las sanciones económicas en octubre, afirmando que el gobierno sudanés había demostrado su compromiso de lograr avances en cinco áreas clave, entre ellas una reducción significativa de la actividad militar ofensiva que culminó en el compromiso de mantener el cese de hostilidades en las zonas de conflicto y la mejora del acceso humanitario en todo el país.

El 15 de enero, el Consejo de Ministros prorrogó por seis meses más el alto el fuego unilateral en Darfur, Nilo Azul y Kordofán del Sur. Las Fuerzas Armadas de Sudán y el Movimiento de Liberación Popular de Sudán-Norte (SPLM-N, por sus siglas en inglés) intercambiaron acusaciones sobre violaciones del alto el fuego en el estado de Kordofán del Sur el 21 de febrero. En marzo, el SPLM-N se escindió en dos facciones rivales, lo que amenazó con demorar sus conversaciones de paz con el gobierno, desencadenar un conflicto de mayores dimensiones y causar nuevos desplazamientos en las zonas de Nilo Azul bajo su control. Sin embargo, en octubre el gobierno prorrogó hasta el 31 de diciembre el alto el fuego unilateral, que se mantenía al terminar el año.

La actividad de las organizaciones de la sociedad civil y de los partidos políticos de oposición estaba sometida a amplias restricciones. El Servicio de Inteligencia y Seguridad Nacional (NISS, por sus siglas en inglés) impidió la celebración de actos de muchas organizaciones de la sociedad civil y partidos de oposición. Por ejemplo, el 17 de febrero, prohibió una reunión del Comité Central de Docentes en las oficinas del Partido Nacional Umma en la ciudad de Omdurmán. El 18 de marzo prohibió la celebración de una reunión pública del Partido Nacional Umma en Wad Madani (estado de Gezira). En abril, impidió que el colectivo Dramaturgos Sudaneses celebrara un acto público en el que estaba previsto que se abordaran los efectos en la sociedad sudanesa de la ausencia de artes escénicas. También en abril, impidió, sin exponer los motivos, que el opositor Partido del Congreso Sudanés celebrara una ceremonia conmemorativa por uno de sus miembros y que la iniciativa “No a la opresión de las mujeres” celebrase un acto en la Universidad de Al Ahfad. En mayo, el NISS canceló un simposio sobre sufismo titulado “Perspectivas actuales y futuras” en el Salón de la Amistad en la capital, Jartum. En junio, la Comisión de Ayuda Humanitaria suspendió las actividades de Shari al Hawadith, organización que proporcionaba apoyo médico en el estado de Kassala.

En el segundo semestre del año, las autoridades secuestraron las ediciones de seis periódicos en 26 ocasiones. Se siguió restringiendo la libertad de expresión, con medidas como dar regularmente a directores de periódicos y periodistas instrucciones de no informar sobre cualquier asunto que se considerase una amenaza para la seguridad. El NISS citó reiteradamente e investigó a 12 periodistas. Otros 2 fueron condenados por informar sobre asuntos que supuestamente constituían una amenaza para la seguridad. Por ejemplo, en mayo, el Tribunal de Prensa y Publicaciones de Jartum declaró a Madiha Abdala, exdirectora del periódico del Partido Comunista de Sudán, Al-Midan, culpable de “difusión de información falsa” y le impuso una multa de 10.000 libras sudanesas (unos 1.497 dólares estadounidenses) por la publicación en 2015 de un artículo sobre el conflicto en Kordofán del Sur.

En septiembre, Hanadi Alsiddig, redactora jefa del periódico Akhbar Alwatan, estuvo detenida durante un breve periodo y fue golpeada por agentes del NISS por informar sobre asuntos relacionados con conflictos de tierras.

Los agentes del NISS y otras fuerzas de seguridad sometían a miembros de partidos políticos de la oposición, defensores y defensoras de los derechos humanos, estudiantes y activistas políticos a detención arbitraria, reclusión y otros abusos.1 En enero y febrero, el NISS detuvo en Jartum a tres activistas de la oposición política y los mantuvo recluidos sin cargos hasta finales de abril. Los activistas fueron detenidos por apoyar las protestas de desobediencia civil de noviembre y diciembre de 2016 contra las medidas de austeridad económica.2

El doctor Hassan Karar, expresidente del Comité Central de Médicos de Sudán, fue detenido de nuevo el 20 de abril y permaneció cuatro días bajo custodia en la sede de la Fiscalía de Delitos contra el Estado del NISS. La reclusión se debió a su intervención en apoyo de una huelga nacional de profesionales médicos para protestar contra el deterioro del servicio de salud. El doctor Mohamed Yasin Abdalla, también expresidente del Comité Central de Médicos de Sudán, fue detenido y recluido el 22 de abril en Jartum en la sede de la Fiscalía de Delitos contra el Estado. Quedó en libertad sin cargos el 28 de abril. Los dos fueron acusados de formar una entidad ilegal y poner en peligro el sistema de salud del país, aunque no se presentaron cargos formales en su contra.

En mayo, los activistas Mudawi Ibrahim Adam y su colega Hafiz Idris Eldoma fueron acusados formalmente de seis delitos, dos de ellos punibles con cadena perpetua o la muerte.3 Habían sido detenidos por el NISS junto con un tercer activista en 2016 en relación con su trabajo en la Organización para el Desarrollo Social de Sudán-Reino Unido, que llevaba a cabo proyectos humanitarios y de desarrollo en todo el país, y habían sufrido malos tratos en el momento de la detención. Mudawi Ibrahim Adam y Hafiz Idris Eldoma quedaron en libertad el 29 de agosto, después de ocho meses de encarcelamiento injusto.4

Nabil Mohamed El Niwari, activista político sudanés y miembro del opositor Partido del Congreso Sudanés, fue detenido por el NISS en Jartum el 5 de septiembre en relación con sus actividades políticas.5

Darfur

A principios de año disminuyó la intensidad del conflicto armado entre las Fuerzas Armadas de Sudán y grupos armados de oposición. Sin embargo, se tuvo noticia de la reanudación de los combates en Darfur Septentrional el 28 de mayo entre, por un lado, el Movimiento de Liberación de Sudán liderado por Minni Minawi y el Movimiento de Liberación de Sudán-Consejo de Transición y, en el otro bando, las Fuerzas Armadas de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido. No se observaron avances claros en el proceso de paz ni mecanismos para abordar las causas y consecuencias del conflicto de Darfur. Se registraron al menos 87 casos de homicidio ilegítimo de civiles, algunos de ellos de personas internamente desplazadas, cometidos principalmente por milicias progubernamentales, y se tuvo noticia de saqueos, violaciones y detenciones arbitrarias generalizadas en todo Darfur. El 22 de septiembre, el presidente Al Bashir anunció su visita al campo para personas internamente desplazadas de Kalma (Darfur Meridional). Las fuerzas de seguridad sudanesas emplearon munición real para disolver protestas de personas internamente desplazadas contra la visita. Cinco personas murieron y decenas resultaron heridas. En junio, el Consejo de seguridad de la ONU renovó el mandato de la Misión de la ONU en Darfur (UNAMID) hasta el 30 de junio de 2018. El mandato incluía también la reestructuración de la presencia de la UNAMID en dos fases semestrales, lo que tenía repercusiones más amplias para la protección de la población civil en Darfur.

Kordofán del Sur y Nilo Azul

La Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS-NET, por sus siglas en inglés) informó de la gravedad de la situación humanitaria en las zonas controladas por el SPLM-N en Kordofán del Sur. Se calculaba que la tasa de desnutrición crónica era del 38,3% debido a la prolongada privación de alimentos y a las enfermedades recurrentes. Según estimaciones de FEWS-NET, el 39% de las familias de Nilo Azul padecían inseguridad alimentaria severa. Mientras tanto, la disputa larvada por el liderazgo en el seno del SPLM-N elevó la tensión entre las personas refugiadas sudanesas en el condado de Maban (Sudán del Sur) y desencadenó enfrentamientos étnicos violentos entre las dos facciones rivales del grupo en Nilo Azul, lo que dio lugar al desplazamiento de miles de personas desde las zonas controladas por el SPLM-N hacia zonas de Sudán controladas por el gobierno y campos para personas refugiadas en Sudán del Sur y Etiopía.

  1. Courageous and resilient: Activists in Sudan speak out (AFR 54/7124/2017)
  2. Activistas de la oposición recluidos de forma arbitraria en Sudán (AFR 54/6000/2017)
  3. Sudán: Defensor de los derechos humanos se enfrenta a la pena de muerte (AFR 54/6300/2017)
  4. Sudan: Dr Mudawi released after eight months of wrongful imprisonment (noticia, 30 de agosto)
  5. Sudán: Activista de la oposición detenido sin acceso a abogado (AFR 54/7101/2017)
República de Sudán
Jefe del Estado y del gobierno: Omar Hassan Ahmed al Bashir