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Estònia

Información extraída de nuestro Informe 2017/18

Se presentó un anteproyecto de enmienda a la Ley de Asilo que aumentaba el riesgo de devolución (refoulement) de las personas refugiadas condenadas a prisión por ciertos tipos de delitos. El Tribunal Supremo resolvió que la legislación relativa a la familia no prohibía el reconocimiento de los matrimonios entre personas del mismo sexo registrados en otros países.

Estonia había recibido durante el año a 141 personas solicitantes de asilo, reubicadas desde Grecia e Italia en aplicación del programa de reubicación de emergencia de la UE; sin embargo, 71 de ellas habían abandonado el país antes de concluir el año.

De acuerdo con la resolución adoptada por el Tribunal de Apelación de Tallin en noviembre de 2016, contraria a la aplicación generalizada del concepto de “tercer país seguro” para las solicitudes de asilo de personas que entraban desde la Federación Rusa, se evaluaron los fundamentos de ocho solicitudes de asilo individuales. Estos casos seguían pendientes al terminar el año.

En mayo, el gobierno presentó un anteproyecto de enmienda a la Ley de Asilo que ampliaba las excepciones en que estaba permitida la devolución (refoulement) —retorno forzoso de una persona a un país donde correría un riesgo real de sufrir persecución— en los casos de personas refugiadas condenadas a prisión por ciertos tipos de delitos. La Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, señaló con preocupación que la propuesta de enmienda no cumplía los requisitos de la Convención de la ONU sobre los Refugiados y, en particular, recomendó que el gobierno aclarase la frase “peligro para la comunidad de Estonia” que figuraba entre los motivos para expulsar a una persona refugiada del país.

Debido a la resolución adoptada por el Tribunal Supremo en marzo de 2016, que sostenía que la persona solicitante de asilo perdía automáticamente esa condición cuando se denegaba su solicitud, una serie de personas refugiadas vivían sumidas en la incertidumbre jurídica y con dificultades para acceder a servicios básicos. La ONG Centro de Derechos Humanos de Estonia expresó su preocupación por el acceso a la asistencia letrada gratuita para las personas solicitantes de asilo recluidas en centros de detención. Esta falta de acceso afectaba especialmente a quienes habían entrado en el país a través de la frontera con Rusia.

Persistía la ausencia de investigaciones exhaustivas sobre delitos de motivación racial cometidos contra personas refugiadas y migrantes.

Seguían siendo apátridas 80.000 personas residentes en Estonia —casi el 7% de la población—, en su mayoría hablantes de ruso. La comunidad romaní continuaba sufriendo discriminación en el disfrute de una serie de derechos económicos y sociales.

En junio, el Tribunal Supremo resolvió que la legislación relativa a la familia, aunque no permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo, tampoco prohibía el reconocimiento de los matrimonios de esta clase registrados en otros países. La decisión afectaba a una pareja de lesbianas formada por una estonia y una estadounidense que se habían visto obligadas a irse de Estonia después de que las autoridades denegaran el permiso de residencia a la segunda.

República de Estonia
Jefa del Estado: Kersti Kaljulaid
Jefe del gobierno: Jüri Ratas