En el año
1961 bajo el título de Los
Presos Olvidados, el abogado británico Peter Benenson publicó
en la prensa inglesa un artículo en el que invitaba a los lectores
a participar en una campaña en pro de la amnistía de personas
encarceladas por sus opiniones, a las que él llamaba "presos
de conciencia". Miles de personas respondieron a su llamamiento: así
nació Amnistía Internacional.
Con el paso de los
años, Amnistía Internacional ha asumido la lucha contra un
abanico más amplio de violaciones de los derechos humanos (pena
de muerte, tortura, ejecuciones extrajudiciales...).
Pero los presos
de conciencia continúan siendo una de las principales preocupaciones
de la Organización.
El
artículo de Peter Benenson de 1961 comenzaba así:
"Abrid
el periódico cualquier día de la semana y encontraréis
una noticia de cualquier parte del mundo sobre alguien que ha sido detenido,
torturado o ejecutado porque sus opiniones o su religión son inaceptables
para su gobierno."
Más adelante
exponía nueve casos concretos de diferentes lugares del mundo y,
entre ellos (era el tiempo de la falta de libertad en España durante
la dictadura franquista) relataba...
"...el
caso del abogado español Antonio Amat que intentó formar
una coalición de grupos democráticos y está en la
cárcel sin haber sido juzgado, desde noviembre de 1958."
Después de hacer
un seguimiento de los síntomas de la falta de libertad en un país
y de insistir en la necesidad, en el momento de reclamar la liberación
de los encarcelados, de incidir no en sus ideologías sino en los
propósitos humanitarios de la liberación, y reproduciendo
los artículos 18 y 19 de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos referentes a la libertad de pensamiento y religiosa, el
artículo acababa así:
"La
mayor parte de las acciones que pide Amnistía sólo pueden
ser ejecutadas por los gobiernos, pero la experiencia demuestra que hay
direcciones que estos gobiernos están dispuestos a seguir, si es
la opinión pública quien las lidera. La presión de
la opinión comportó hace cien años la emancipación
de los esclavos. Es el momento para pedir la libertad de espíritu,
la misma que se ganó entonces para el cuerpo."