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Los hombres del triángulo rosa

Dos semanas más tarde [1939] llegó el día de mi juicio, y la justicia demostró un celo inusual en mi caso. De acuerdo con el artículo 175 del código penal, un tribunal austriaco me acusó de comportamiento homosexual reiterado y me condenó a una pena de seis meses de cárcel, endurecida con un día de ayuno al mes.

(...)

El día en que se cumplieron los seis meses de condena y que tendría que haber sido liberado, me informaron que la Central de Seguridad del Reich había solicitado que permaneciera bajo custodia. Me trasladaron de nuevo a Liesl, en tránsito para ser deportado a un campo de concentración en un 'transporte colectivo'.

(...)

Los uniformes de los prisioneros estaban marcados con un triángulo de tela, cosido a la ropa, que señalaba el delito que habían cometido o su origen. Debajo del triángulo de cosía el número del prisionero.

(...)

Los colores de los triángulos que llevábamos los prisioneros eran los siguientes:

Amarillo para los judíos,
rojo para los presos políticos,
verde para los criminales,
rosa para los homosexuales,
negro para los antisociales,
morado para los testigos d Jehová,
azul para los emigrantes,
marrón para los gitanos.

El triángulo rosa, además, era unos dos o tres centímetros más grande que los demás, para que se nos pudiera reconocer claramente desde lejos.

Los judíos, los homosexuales y los gitanos, con triángulos amarillos, rosas y marrones respectivamente, eran los prisioneros que sufrían con mayor frecuencia y severidad las torturas y golpes de los SS y los capos.

(...)

Era enero y hacía algunos grados bajo cero, un viento gélido soplaba por la calle entre las barracas, y aun así hubimos de permanecer desnudos y descalzos sobre el suelo cubierto de nieve, de pie y esperando. Un cabo de las SS que vestía un abrigo de cuello de piel se paseaba por las filas con un vergajo de buey atizándonos alternadamente, a unos en la cabeza y a otros en la espalda, y gritando:

-¡Esto es para que no cojáis frío, pingajos de maricones!

(...)

Casi todas las semanas llegaba un nuevo convoy, siempre con un grupo de homosexuales, que indefectiblemente eran destinados a nuestro bloque.

(...)

La tarea de extraer, dinamitar, tallar y labrar los bloques era extremadamente ardua, y solamente estábamos asignados a ella judíos y homosexuales. La cantera se cobró muchas vidas como resultado del gran número de accidentes, la mayoría de los cuales eran provocados deliberadamente por las SS y los capos.

Es muy probable que los conductores que circulan hoy por las autopistas alemanas no sepan que cada bloque de granito que las bordea está manchado con la sangre de hombres inocentes, de hombres que no hicieron mal a nadie y que sin embargo fueron condenados a pudrirse y reventar en los campos de concentración por el único motivo de tener una religión, una nacionalidad, una opinión política o una preferencia sexual distintas. Cada uno de los pilares de granito que sostienen los viaductos de las autopistas alemanas costó la vida a innumerables víctimas, un mar de sangre y una montaña de cadáveres.

(...)

Hacia finales de 1943 Himler dictó una nueva orden de expurgación de los degenerados sexuales, esto es, de los homosexuales. La orden indicaba que todo homosexual que aceptara ser castrado y que hubiera tenido una buena conducta sería liberado en poco tiempo. Algunos prisioneros de triángulo rosa creyeron en las promesas de Himler y consintieron en dejarse castrar como forma de escapar al mortal abrazo que suponía el campo de concentración. Pero a pesar de observar una buena conducta (...) sólo se les liberó del campo de concentración para enviarlos a la división de castigo Dirlewanger en el frente ruso, para ser masacrados en la guerra contra los partisanos.

(...)

Al principio, durante los primeros días posteriores a mi regreso, en el vecindario cuchicheaban y rumoreaban sobre mí, un 'marica' del campo de concentración. Pero como yo llevaba una vida muy retirada y nunca me vi involucrado en ningún escándalo de homosexuales, me dejaron en paz con mis ocupaciones, si bien nunca nadie se dignó acercarse a mi en un gesto de compasión.

(...)

Pero, ¿por qué a nosotros, los homosexuales, nos siguen tratando de forma tan inhumana, por qué continúan persiguiéndonos y nos condenan los tribunales como lo hacían en tiempos de Hitler?

(...)

Muy pocos han dado a conocer hasta ahora que la locura de Hitler y sus acólitos no iba dirigida solamente contra los judíos, sino también contra nosotros los homosexuales, en ambos casos con el propósito de la 'solución final', el aniquilamiento absoluto de estos seres humanos.

Heinz Heger. Los hombres del triángulo rosa: Memorias de un homosexual en los campos de concentración nazis, Amaranto Editores, 2002. (p. 26, 37, 38, 39, 50, 61, 132, 155, 156)
 

1. Haz un resumen del texto.

2. ¿Sabías que el nazismo también tenía una política de 'solución final' para los homosexuales?

3. ¿Por qué crees que se ha hablado tanto sobre el genocidio de los judíos y tan poco de la represión y el genocidio de los homosexuales o los gitanos?

4. ¿Sabías que en España durante la dictadura franquista la homosexualidad también estaba perseguida, incluida en la Ley contra vagos y maleantes?

5. ¿Te extraña que el protagonista, tras ser liberado al final de la guerra, en lugar de comprensión y compasión también encontrara rechazo entre sus vecinos austríacos?

6. ¿Crees que las religiones tienen alguna responsabilidad con relación a la homofobia existente? ¿Crees que se puede generalizar o que hay que diferenciar según las religiones, épocas históricas y países?

7. ¿Conoces la postura actual de la Iglesia Católica acerca de la homosexualidad? En caso afirmativo, ¿la compartes?

8. En la actualidad todavía hay países en los que la homosexualidad está prohibida, y en algún caso castigada con la pena de muerte. ¿Qué opinión te merece?

9. ¿Cual es la actitud hacia las personas homosexuales de la gente de tu entorno?

10. ¿Conoces algún caso de acoso escolar motivado por las tendencias sexuales de la persona acosada?

11. ¿Crees que se ha de actuar más decididamente para frenar la homofobia? -¿Qué medidas crees que se podrían adoptar con esta finalidad?

 

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